Es el periodo en el que se juegan de manera más importante las relaciones con los
cuidadores primarios e iguales, además de procesos de aprendizaje, desarrollo e
identidad.
Aunque mi trabajo se asienta en diferentes técnicas (eg cognitivo conductuales, psicodinámicas), en infanto-juvenil se centra especialmente en la Terapia basada en la Mentalización en niños (MBT-C), adolescentes (MBT-A) y familias (MBT-F), en auge en las últimas décadas y alineada con el modelo psicoanalítico con una sólida base científica.
A través del juego y del lenguaje, el niño o el adolescente va descubriendo cómo manejar sus emociones, comprender la mente del otro, lidiar con problemas con iguales o familiares, tratando de “ver al otro desde dentro y a nosotros desde afuera”. Y siempre desde una mirada amplia, por ejemplo, la intervención para tratar la adicción a las pantallas además de modificar el tiempo de uso, pasa por atender a los motivos intra e interpersonales que le llevan a regularse a través de las mismas.
A su vez, son importantes las intervenciones específicas relativas al diagnóstico o síntoma; personas neurodiversas, trastornos del desarrollo, conducta o aprendizaje entre otros.
Partimos de una evaluación individual, relacional y/o neuropsicológica específica de la que acordamos los objetivos de la terapia, que será limitada en el tiempo (en niños 12 sesiones, revisable) ya que a esa edad la apuesta es por intervenciones breves, como un empuje y fomento de sus fortalezas. A excepción de trastornos del neurodesarrollo (eg TEA) o determinados casos de planteamiento a medio-largo plazo.
Por otro lado, todo acto educativo es un acto sin garantías. La crianza no es una tarea fácil y supone grandes retos en nuestra sociedad, por lo que el trabajo en paralelo con la familia en comprensión, orientación y manejo de situaciones concretas es fundamental. Asimismo, cuento con experiencia en el trabajo en red y realizo coordinaciones con la escuela, pediatría y otras entidades.
En ocasiones, la terapia familiar o de pareja puede ser complementaria como motor de cambio cuando el problema se identifique en el niño/a o adolescente.
Escríbeme, podemos empezar desde donde estás.