En la familia y pareja u otros sistemas como grupo de amistades, trabajo, colegio, el cambio de un miembro implica cambios en el resto.
A través de las relaciones, se retroalimentan de manera circular y tienden a repetirse los mismos patrones. Esta terapia está indicada cuando el malestar afecta a la pareja o a la familia de manera clara, por ejemplo la convivencia, pero también en casos en los que alguien de la familia se puede beneficiar de la participación de personas significativas (padres, hermanos).
Por otro lado, y más en concreto cuando no es posible reunir a los integrantes, se puede trabajar en comprender y resituarse en el sistema familiar a través de visitas individuales.
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